La motivación es crucial a la hora de definir y lograr objetivos. A veces nos llega de afuera y nos impulsa a hacer cosas, y otras tenemos que buscarla bajo las rocas para poder ponernos en marcha.
Racionalmente entiendo que tengo que hacer actividad física porque es fundamental para manejar mejor mi diabetes. Pero lo detesto. Lo odio con odio jarocho, como decía el famoso personaje… ¡Pero no queda otra y hay que hacer el esfuerzo!
A veces la motivación cae del cielo o es el resultado de una cadena de eventos, y ¡qué bienvenida es! En esta ocasión, una publicación llevó a una conversación en línea, y una propuesta trajo aparejada la toma de decisión: ¡Si! ¡Me sumo al reto del Camino de Santiago!
No es imposible, pero tampoco puede uno levantarse un día y decir: hoy voy a caminar 20 kilómetros, y mañana otros 20 y así todos los días… no es algo que se puede improvisar y hay que estar medianamente en forma y entrenado para poder emprender la caminata diaria durante la semana que toma el desafío.
En el pasado tal vez en más de una ocasión he suspendido la actividad física por diversos motivos: trabajo, turno médico o de laboratorio, trasnochada la noche anterior o alguna otra excusa. Pero me estoy tomando muy en serio esto de hacer mi caminata diaria y sumar más kilómetros los fines de semana, y religiosamente me calzo las zapatillas todas las mañanas… y lo más gracioso de todo es que si tengo algún compromiso temprano, me estoy levantando antes para de todas formas poder cumplir con el entrenamiento…
Las primeras semanas todavía hacía bastante calor y eso lo hizo un poco más difícil, pero ahora la temperatura ha empezado a bajar y el último fin de semana fue ideal, con todas las fichas en su lugar: glucemia en rango durante los 10 kilómetros, sin necesidad de grandes aportes de carbohidratos (un par de tragos de jugo un par de veces y listo), temperatura ideal, buena música…
¿Cansada al terminar? ¡Seguro! ¡Pero con la satisfacción de haber cumplido el objetivo del día y motivada a seguir sumando kilómetros todos los días para llegar a Santiago en buenas condiciones y habiendo disfrutado cada kilómetro del recorrido!
Después de junio tendré que empezar a buscar alguna nueva motivación para seguir adelante…
, iras a Santiago? Yujuuu que bien Felicidades Ana, la mejor motivación es que estas viva y que tu cuerpo te lleva
YO CREO QUE LA MOTIVACIÓN AUNQUE ES PARTE DE LA NATURALEZA DEL SER HUMANO, ES ALGO QUE SE VA FORJANDO, SE VA FORTALECIENDO CON EL PASO DEL TIEMPO CUANDO SE LE RECONOCE Y SE LE QUIERE EVIDENCIAR.
CUANDO UNO ES PEQUEÑO EMOCIONALMENTE Y ESTO NO SIGNIFICA QUE SEA UNO MENOS POR ELLO, ES IMPORTANTE DEJARSE «TOCAR» POR OTROS QUE LA VIVEN PARA UNO EMPEZAR A FORJAR ESE CAMINO CON ELLA QUE SOLO LLEVA A COSAS POSITIVAS.
PERO TAMBIÉN ES CIERTO QUE CUANDO SE HA ENCONTRADO SU CAMINO, A UNO LE ES MÁS FÁCIL EL RECONOCERLO AUNQUE SE ENCUENTRE EN OTRA CIRCUNSTANCIA.
FELICIDADES POR COMPARTIR LA TUYA EN ESTE TIEMPO.